La diversión que genera la música, tanto al escucharla como al practicarla es algo que no tiene comparación más que en el desarrollo de otras artes. Tocar piano, sin embargo, es mucho más que un pasatiempo, es una pasión y una destreza que tiene múltiples benefecios.
A continuación veremos algunos de ellos para que puedas motivarte y empezar esas lecciones de piano que siempre soñaste.

Ayuda a la coordinación independiente: Al realizar movimientos independientes con ambas manos, el cerebro tiene que realizar órdenes por separado, esto sirve como gimnasia cerebral para mejorar la coordinación. Además estimila diversas áreas del cerebro y coordinación vista, audio, manos.

Aumenta la capacidad auditiva: Pocas personas nacen con un oído privilegiado que les permite memorizar piezas musicales, sin embargo esto puede desarrollarse con práctica, beneficiando a la memoria verbal, reconociendo mejor las voces en un ambiente ruidoso y escuchando los sonidos con atención.

Mejora capacidad lectora: Leer partituras implica leer. Aunque suene redundante «descrifrar» imágenes para generar sentido entrena tanto las habilidades musicales y lectoras.

Mejora habilidades lingüisticas y facilita el aprendizaje de idiomas: Aprender idiomas está directamente vinculado a las capacidades de lectura y comprensión. Leer, entender y traducir partituras se puede comparar a aprender un idioma adicional. Se ha demostrado que los niños que aprenden a leer música demuestran mayor facilidad en en el aprendizaje de idiomas. También se aplica a los adultos que se inician en instrumentos.

Mejora habilidades matemáticas: Pensando en niños, esta es ¡perfecta! Está comprobado que las notas, los ritmos y la teoría musical están basadas en lógicas matemáticas. Por tanto, leer música y contar ritmo requieren de las mismas habilidades. Tocar piano es una manera muy dinámica y entretenida de motivar a los niños para aprender matemáticas de manera orgánica y natural, poco a poco verás cómo mejoran en ambas disciplinas.

Mejora la postura física: Tener una postura correcta frente al instrumento es esencial para aprender bien y con soltura. Esto, además de ayudar a la coordinación, mejora la postura física.

Emocionalmente, sin comparación: Tocar cualquier instrumento de música constribuye considerablemente al bienestar emocional. Reduce estados de estrés y depresión, aumenta la autoestima y autoconfianza, mejora el autocontrol, fomenta la constancia y disciplina. Ayuda a lograr objetivos y mejora la tolerancia a la frustración, desarrolla la creatividad, aumenta el conocimiento interior en gustos y preferencias. Enseña el valor y la recomensa de la dedicación. Permite crear.

En tiempos de cuarentena, cuando los niveles de estrés generales aumentan cotidianamente, realizar una actividad que guste y apasione tiene beneficios incomparables. ¡Te invitamos a participar de una de ellas!